LA RACAL PIDE QUE LAS ACTUACIONES EN EL CASCO HISTÓRICO DE CUENCA RESPONDAN A UN PLAN GLOBAL ACORDE CON EL CARÁCTER QUE DETERMINÓ SU DESIGNACIÓN COMO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD


La Real Academia Conquense de Artes y Letras desea expresar públicamente su honda preocupación ante lo que consideramos un progresivo deterioro o descuido en el mantenimiento del carácter que debe corresponder al casco antiguo de la ciudad de Cuenca, declarado Patrimonio de la Humanidad, incluyendo la zona de protección inmediata al recinto histórico.

Esta preocupación se dirige especialmente a los organismos públicos, Ayuntamiento de Cuenca y Comisión del Patrimonio, pero también a entidades privadas y al público en general, pues consideramos que el tema aquí planteado debería interesar a cuantas personas forman parte del colectivo humano residente de manera habitual en la ciudad, tanto por sí mismos como en interés de nuestros descendientes y de los visitantes ocasionales.

Observamos que, de manera cada vez más frecuente, se están realizando intervenciones puntuales en el casco antiguo, mediante implantación de figuras escultóricas, placas conmemorativas, señalizaciones e indicadores de diverso signo, elementos de mobiliario urbano, etc., que no responden a ningún plan preconcebido para proporcionar una idea global de lo qué se quiere hacer con la ciudad, sino a iniciativas esporádicas, respetables en sí mismas, pero sin ilación ni coordinación alguna entre ellas.

Consideramos que, de esa manera, y de forma progresiva aunque inadvertida en cada caso concreto, se está produciendo un cambio sustancial en el carácter de la ciudad que, precisamente por tenerlo de manera propia y acentuada, mereció el reconocimiento de la Unesco, incorporando el nombre de Cuenca a la Lista del Patrimonio Mundial.

A ello debe añadirse el progresivo descuido de elementos ya existentes anteriormente. En especial debemos señalar el lamentable aspecto de la señalización turística, cuya presencia lejos de ayudar a los visitantes en sus recorridos produce una impresión penosísima, por lo que mejor sería eliminarla por completo si no es posible sustituirla por otra más acorde con las necesidades y la estética.

Deseamos que esta reflexión, aquí expuesta de manera breve, sea compartida por los colectivos ciudadanos interesados en mantener incólume el carácter histórico del casco antiguo de Cuenca e incitamos a los organismos públicos antes citados, singularmente al Ayuntamiento de Cuenca, a establecer unos criterios concretos y amplios, que abarquen la totalidad de actuaciones a realizar, evitando la adopción de decisiones puntuales y en buena medida anárquicas. Asimismo instamos a la Comisión Provincial del Patrimonio a ejercer con absoluto rigor sus competencias de vigilancia y control, impidiendo que se puedan realizar intervenciones aisladas como las que en bastantes ocasiones  se han producido sin que tengamos la seguridad de haber recibido la conformidad de este organismo.


Creemos que el carácter histórico y arquitectónico del recinto antiguo de Cuenca merece una profunda atención y cuidado de todos los conquenses para evitar que se desvirtúe en aras de impulsos momentáneos y compromisos particulares.

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