miércoles, 26 de abril de 2017

LA RACAL MUESTRA SU DESACUERDO SOBRE LA INTERVENCIÓN REALIZADA EN EL CASTILLO DE GARCIMUÑOZ





La Real Academia Conquense de Artes y Letras desea hacer pública su posición sobre la intervención realizada meses atrás en la fortaleza de Castillo de Garcimuñoz. Se trata de un poderoso inmueble de noble presencia que ha sufrido el paso de los siglos con intervenciones poco afortunadas. Sus muros fueron utilizados como alojamiento de nichos del cementerio y en un amplio sector se instaló la iglesia parroquial de San Juan; además, una de las torres se transformó en campanario.

Es claro que un monumento de estas características y relativamente bien conservado, al menos en su estructura general, animara a los responsables de la administración local y provincial a pensar en la conveniencia de aprovecharlo con fines turísticos. Largas y prolongadas fueron las gestiones para conseguir una intervención del Estado que pudiera cumplir ese objetivo. Finalmente, el gobierno atendió esos requerimientos y decidió llevar a cabo la intervención, con cargo al 1 % cultural, a través del Ministerio de Fomento.

Resulta llamativo que una actuación estatal se haya podido efectuar sin atender la normativa vigente en materia de intervenciones en un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural y desoyendo las sucesivas advertencias emitidas por el organismo cualificado para ello, la Comisión Provincial del Patrimonio histórico-artístico.
También llama la atención que en todo el proceso se hable siempre de rehabilitación y restauración, cuando en la práctica lo que se ha producido es muy poca restauración y sí una atrevida intervención para implantar un contenido, en forma de estructura metálica moderna, en un continente de muros medievales.

La remodelación del castillo se realiza bajo un proyecto de la arquitecta Izaskun Chinchilla (Madrid, 1975) que ha implantado en el castillo una instalación diferenciada elaborada con elementos propios de la modernidad, incluyendo aportaciones cromáticas y técnicas contemporáneas. Es decir, se ha utilizado un edificio histórico, de determinadas características, como contenedor de un elemento absolutamente extraño para obtener unos fines que muy bien se hubieran podido lograr implantando ese elemento en cualquier otro lugar del municipio.

La Real Academia Conquense de Artes y Letras no desea emitir ningún juicio o valoración sobre el trabajo de Izaskun Chinchilla, sino solo sobre el hecho de que su obra haya sido incorporada al castillo de Garcimuñoz, distorsionando gravemente el carácter y la naturaleza de la fortaleza medieval, incluyendo los desconcertantes elementos decorativos que se han implantado en lo alto de las torres circulares y que alteran la visión general del edificio.

Los más de 2000 m2  del proyecto incluyen Cine al aire libre, Librería, Cafetería, Librería Visual y Librería de Música en lo que se denomina genéricamente “mediateca”. Los materiales principales utilizados han sido acero galvanizado, vidrio, madera y material cerámico con uniones 100% reversibles. Creemos que para conseguir este objetivo de presunta utilización popular y turística no hacía falta distorsionar el espíritu propio del castillo y lamentamos que se haya producido un nuevo e innecesario ataque contra el patrimonio histórico de la provincia y, además, desde un organismo estatal.

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