LAS MUJERES DEL QUIJOTE COBRAN VIDA EN LA RACAL


UNA CHARLA DE SANTIAGO TORRALBA
CIERRA EL DÍA 16 EL PRIMER TRIMESTRE DEL PRESENTE
 CURSO DE LOS MARTES DE LA ACADEMIA


Con la famosa frase con la que la pastora Marcela defiende su postura de independencia en el entierro de su despechado enamorado Crisóstomo en el capítulo XIV de la primera parte del Quijote –“Fuego soy apartado y espada puesta lejos” – como título de su charla, el fotógrafo, escritor y académico Santiago Torralba analizará este martes 16 de diciembre varias de las diferentes figuras femeninas que aparecen en la inmortal obra cervantina en la ya última convocatoria del actual primer trimestre de “Los martes, en la Academia”, la programación semanal de la Real Academia Conquense de Artes y Letras. La cita será, como de costumbre, a las siete y media de la tarde en el salón de actos de la corporación, en la segunda planta del edificio de las antiguas Escuelas de San Antón, junto a la iglesia de la Virgen de la Luz.


Nacido en Cuenca en 1957, Santiago Torralba Hernáiz es sin duda uno de los nombres más relevantes de la fotografía conquense, dedicación completada con sus también notables incursiones en el campo de la escritura. A su reconocida labor profesional como fotógrafo de prensa, especialmente en la Agencia EFE, o como colaborador, cámara en mano, de distintas instituciones y entidades, une una mantenida y relevante trayectoria como creador de imágenes artísticas expresada en una treintena de muestras individuales así como en sus trabajos para libros y catálogos ajenos o en sus propias presencias editoriales en publicaciones donde sus imágenes complementan tanto textos de otros autores como juegan en paralelo con los suyos propios en títulos como Sahara. La mirada del exilio, Sahara, a pesar de todo la esperanza, El Salvador, el lugar en el que cada día acaba y comienza la vida, Tango, En el escenario. Diez años de Auditorio en Cuenca, La mirada romántica, El objeto encontrado de Antonio Pérez, Geometrías, Juegos y deportes tradicionales o La metáfora del tiempo. Fue asimismo coautor con el músico Eduardo Polonio de un espectáculo que, bajo el nombre de TRIVIO, aliaba la música electroacústica con imágenes de video y fotografías, y con el título de “Música Imaginada” se vio en escenarios como el madrileño Círculo de Bellas Artes, la Fundación Antoni Tàpies, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, el Museo Reina Sofía o el set del programa El Mirador de TVE. La prueba más reciente de su arte como creador icónico la teníamos en la recientemente clausurada muestra “Diario intermitente” que, dentro de la sexta edición de Arte Digital Disco Duro.QNK,  podía verse hasta finales del mes pasado en la Fundación Antonio Saura, integrada por un centenar de imágenes en pequeño formato y tres vídeos.

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