LA DESERTIFICACIÓN TEMA ESTE MARTES 27 DE OCTUBRE EN LA PROGRAMACIÓN DE LA RACAL
CON UNA
CHARLA DEL INVESTIGADOR
JAIME MARTÍNEZ VALDERRAMA
La desertificación
se presenta hoy en día como uno de los problemas ambientales más graves de
cuantos nos afectan aunque, paradójicamente, no esté tan presente como debiera
ni en el debate mediático ni en el conocimiento público generalizado. Buena
ocasión será por tanto para aproximarse a un mayor entendimiento de esa
problemática la que va a brindar a la sociedad conquense la charla que este
martes 27 de octubre va a llevar a cabo en la Real Academia Conquense de Artes
y Letras el integrante del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Jaime Martínez
Valderrama precisamente sobre este tema bajo el enganchante título de “¿Pueden
desertificarse los desiertos? Será, como de costumbre, a partir de las ocho
de la tarde en el salón de actos de la corporación académica en la última
planta del edificio de las antiguas Escuelas de San Antón, con, también como
siempre, entrada libre y gratuita.
Una charla clarificadora
La desertificación
ha sido definida por la Convención de las Naciones Unidas para la lucha contra ella
como la “degradación de las tierras en las zonas áridas, semiáridas y
subhúmedas secas resultante de diversos factores, tales como las variaciones
climáticas y las actividades humanas”. Porque –y es importante aclararlo–
cuando los expertos hablan de desertificación no se refieren a la expansión
natural de los desiertos existentes, sino al deterioro de tierras que antes
eran productivas y que pierden su capacidad de sostener vegetación, agricultura
y vida dado que un suelo desertificado pierde su estructura, su fertilidad, su capacidad
de retención de agua y su biodiversidad tornándose prácticamente estéril.
Sin embargo es
cierto que, como señalará en su intervención en la RACAL el profesor Martínez
Valderrama, ese concepto de desertificación es en cierta medida ambiguo como
consecuencia de sus orígenes coloniales y de una intrusión política en la
ciencia que busca consensos globales en los que se difuminan matices. Y así,
casi inevitablemente, se la relaciona con el avance del desierto y en las
noticias suelen aparecer fotos de dunas o territorios acarcavados para ilustrar
el problema, desvirtuando su inapelable componente antropogénica. Para aclarar
esos malos entendidos el próximo conferenciante de la programación semanal de
la RACAL considera que nada mejor que plantear de inicio la pregunta con la que
ha querido titular su charla, la de si se pueden desertificar los desiertos. Al
hilo de esta cuestión, discutirá las diferencias –esenciales– entre los
procesos de desertificación y los desiertos y para ello invitará a los
asistentes a viajar a algunas de las regiones hiperáridas del planeta, tales como
el Sahara, el desierto Arábigo o el de Taklamakán en el noroeste de China. Porque,
como precisará y explicará, aguas subterráneas, cordilleras imponentes y una
biodiversidad inesperada contienen las claves para aclarar esta cuestión.
Todo un experto
Científico titular
de la Estación Experimental almeriense de Zonas Áridas del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, Jaime Martínez Valderrama es uno de los mayores
expertos en nuestro país en el estudio socioeconómico de la desertificación. Dentro
de este campo el objetivo general de su investigación ha sido profundizar en la
comprensión de las relaciones entre el uso del suelo y sus impactos en las
zonas áridas. Para ello ha hecho uso de modelos integrados en los que se
analiza su estabilidad frente a diversos escenarios, un análisis mediante el
cual ha desarrollado indicadores de alerta temprana del riesgo de
desertificación y cuantificado la influencia de los diversos factores
implicados en este proceso de degradación. Los principales socio-ecosistemas que
ha estudiado son los sistemas de pastoreo y la agricultura de regadío ligada a
recursos hídricos subterráneos a través de metodologías entre ellas la Dinámica
de Sistemas, una herramienta de simulación lo suficientemente flexible para
incorporar diversos tipos de análisis, que además permite construir prácticas
interfaces de usuario, lo que le ha permitido transferir el resultado de sus
investigaciones a diversas instituciones públicas y privadas, entre las que
destaca el Sistema de Alerta Temprana de Desertificación diseñado para el ministerio
de Medio Ambiente.
Esta actividad la
ha desarrollado en el CSIC y en la Universidad de Alicante mediante veintitrés proyectos
de investigación. Además, es IP del Proyecto Atlas –cuya misión es confeccionar
un Atlas de la desertificación de España– y de un proyecto concedido por el gobierno
chino para estudiar los procesos de desertificación en ese país. Posee amplia
experiencia en diversas regiones áridas del sur de Europa, África, Asia y
Sudamérica y ha realizados estancias en Chile y en México. A todo ello suma una
mantenida vocación divulgadora con presencia en los medios de comunicación y expresada
asimismo en decenas de artículos sobre desertificación y dos libros también dedicados
a este tema: “Desertificación, cuando el territorio hace aguas” y “Los
desiertos y la desertificación”. Ha sido asesor del MITECO en el diseño de
la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación y ha sido consultado
en varias ocasiones por comisiones de diputados del Parlamento Alemán sobre las
conexiones entre desertificación y producción de alimentos. Actualmente forma
parte del comité ejecutivo de la iniciativa Conexiones, Zonas Áridas del CSIC,
que persigue coordinar a las diversas instituciones relacionadas con el estudio
de esas áreas.


Comentarios
Publicar un comentario