LA IMPORTANCIA DE LOS BUITRES EN LA SALUD DEL ECOSISTEMA EN LAS CHARLAS DE LA RACAL
ESTE MARTES 17 DE MARZO CON UNA CONFERENCIA DEL INVESTIGADOR ANTONI MARGALIDA
La importancia que para la buena salud de
nuestros ecosistemas juegan las poblaciones de buitres, unas aves que sin
embargo hoy en día se encuentran gravemente amenazadas, será el tema de esta
semana en la programación de la Real Academia Conquense de Artes y Letras con
la conferencia que, con el título concreto de “Buitres y servicios
ecosistémicos: una aproximación sobre los beneficios sanitarios, sociales y
económicos”, dará este martes 17 el investigador del Instituto Pirenaico de Ecología,
del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Antoni Margalida. Será,
como es habitual, a partir de las ocho de la tarde en el salón de actos de la
sede de la corporación académica en la última planta del edificio de las antiguas
Escuelas de San Antón de Cuenca con, como siempre, entrada libre y gratuita.
Beneficiosas pero amenazadas
Dentro de la acelerada pérdida de
biodiversidad, los buitres del Viejo Mundo se encuentran entre el grupo de
especies más amenazadas. Se estima que un ochenta por ciento de sus dieciséis
especies se encuentran en un estatus de conservación amenazado. La disminución
de sus efectivos puede tener consecuencias en los importantes servicios
ecosistémicos que estas especies proporcionan. España alberga el noventa por
ciento de las poblaciones de buitres europeos y el servicio regulador que las
aves carroñeras proporcionan (principalmente a través del reciclaje de los
cadáveres en el campo), suponen un ahorro anual estimado en más de 1.5 millones
de euros y una reducción en la emisión de gases de efecto invernadero estimada
en 77,344 toneladas métricas de CO2 eq./ año. Por otro lado, una cuantificación
del servicio cultural (observación y fotografía de buitres) en regiones como
Aragón y Cataluña (en los que el turismo ornitológico es una actividad
habitual), ofrece un beneficio directo a la población local estimado en >4
millones de euros/año. Sin embargo, los cambios en la normativa sanitaria (a
raíz de la encefalopatía espongiforme bovina) que supuso una reducción en la
disponibilidad de cadáveres en el campo, provocó un punto de inflexión en la
relación milenaria entre buitres y humanos. Pese al impacto moderado que supuso
la gestión de los cadáveres en la dinámica poblacional de los buitres, la
creciente alarma social por el conflicto con los presuntos ataques a ganado ha
incrementado la percepción negativa sobre estas especies. Un estudio sobre la
percepción social de los ganaderos mostró como sólo el treinta y cinco por
ciento consideraba que los buitres eran especies beneficiosas. Este resultado
contrasta con el de la percepción que tienen los cazadores y los ecoturistas,
en los que un ochenta y ocho y un ochenta y cinco por ciento respectivamente
consideraron que los buitres eran especies beneficiosas. El abandono rural
(regresión de la ganadería extensiva) y la consiguiente matorralización del
paisaje están afectando a la eficiencia en la detección y consumo de cadáveres,
lo cual puede afectar en el futuro a la dinámica poblacional de estas especies
y los importantes servicios (reguladores y culturales) que proporcionan a la
sociedad. La presencia de estas especies en nuestros ecosistemas supone, además
de un importante patrimonio natural y herramienta gratuita en el reciclaje de
cadáveres, una importante fuente de ingresos a través del ecoturismo.
A la busca de un equilibrio entre la bioconservación
y el desarrollo humano
Doctor en Ciencias (Ecología y Evolución) por
la Universidad suiza de Berna Antoni Margalida Vaca es desde 2011 investigador
sénior asociado del Institute of Ecology & Evolution, Division of
Conservation Biology de esa institución y entre 2013 y 2018 fue investigador
Ramón y Cajal en el Departamento de Ciencia Animal de la Universitat de Lleida
(UdL). Actualmente es Científico Titular del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas SIC en el Instituto Pirenaico de Ecología. Sus
líneas de investigación se centran en encontrar formas de equilibrar el
desarrollo humano y los objetivos de conservación de la vida silvestre siendo
su principal interés el comprender cómo la variación espacio-temporal de la
actividad humana en el medio afecta a la dinámica poblacional y la ecología del
comportamiento de vertebrados amenazados, con el objetivo de proporcionar
herramientas a los gestores y conservacionistas para optimizar las decisiones y
mejorar la conservación de taxones amenazados.
Durante los primeros años de su carrera centró
su interés en los aspectos relacionados con la ecología del comportamiento
aplicada a la biología de la conservación y su línea de investigación actual gira
en torno a los servicios ecosistémicos y los conflictos entre humanos-fauna
salvaje y su interacción con los sistemas de agro-ganaderos y las implicaciones
económicas y los factores que pueden regular las poblaciones, desarrollando
nuevos modelos computacionales bioinspirados aplicados a los servicios
ecosistémicos proporcionados por aves carroñeras en colaboración con
investigadores de la Universitat de Lleida. También desarrolla líneas de
investigación enfocadas en el análisis de las contradicciones entre políticas
ambientales y sanitarias, para demostrar que los argumentos científicos pueden
desencadenar una acción política positiva y ayudar a conciliar la conservación
de la biodiversidad y las actividades humanas así como otra línea relacionada con la biología de la
conservación y ecología del comportamiento de especies amenazadas, en una
búsqueda interesada en encontrar formas de equilibrar el desarrollo humano y
los objetivos de conservación de la vida silvestre dado que la aplicación de
ambas disciplinas puede proporcionar herramientas a gestores y
conservacionistas para optimizar decisiones y mejorar la conservación de
especies amenazadas.

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